Una Nueva Mirada

por Cristina Diaz de Bustamante. Un blog sobre espiritualidad, creatividad y amor.

Llevo cinco años viviendo conscientemente un día a la vez, sin aferrarme al pasado, ni dejarme atrapar por un futuro desconocido.

La idea de vivir un día a la vez se me propuso para cambiar de hábitos, y así lo hice. Al principio no entendía bien como esa propuesta podía llegar a ser tan beneficiosa, pero a medida que iba dándole a cada momento del día su propio afán, empezaba a comprender que estar habitar el momento presente solo trae cosas buenas. Labrando a «fuego lento» la tierra que cosechamos.

Hay una frase que me encanta, una noción que me parece preciosa, «nacemos y morimos cada día».

¡Qué bonito! Cada día una oportunidad para nacer de nuevo, para ser un poquito más la persona que aspiras ser, para dar lo mejor de ti, y luego una vez hecho el trabajo diario, morir, sencillamente morir.

Descansar. Dormir, morir….para renovarse, y nacer de nuevo.

Al ir adentrándome esa práctica, quise especializarme en Mindfulness y psicología positiva. Sentía que era un camino que quería explorar, un entorno que me daría las herramientas para vivir de forma más plena y consciente.

Ahora estoy preparándome para ayudar a los demás poniendo mi experiencia a disposición de quien pueda necesitar una persona cercana en la que apoyarse para alcanzar una mayor plenitud. Es un nuevo camino que se me abre y que se me dará infinitas gratificaciones. ¡Me emociona!…

Vivir un día a la vez, ha dotado a mi experiencia vital de un mayor significado. Los días dan para mucho.

Dan para más porque te concentras en lo que haces plenamente y no sólo eso. De pronto aprecias lo pequeño, lo cotidiano, activando tus cinco sentidos y los detalles diarios los percibes con mayor sensibilidad y se convierten en pequeños milagros.

Os animo a dejar a un lado el miedo al futuro o la nostalgia de lo que fue. No es fácil, es constancia y confianza.

Os invito a ser y habitar el presente, que es lo único que existe. Os propongo «nacer y morir» cada día con la certeza de que esta práctica trae frutos inimaginables.

Eso es, un día a la vez, sin más. Sin ruido ni exigencias.

Posted in

Deja un comentario